Un jersey da para mucho tiempo…

cuello elástico

Empecé el sunset highway con mucha ilusión y también muchas dudas.
Monté los puntos, empecé el elástico del cuello y seguí con el dibujo del canesú.
Hasta aquí fue mi último post.

La aventura ha continuado y sigo con mucha ilusión, eso que nunca falte. He perdido el miedo al «colorwork» e incluso le he cogido el gusto. Es entretenido y ameno. Cuando vas tejiendo y el dibujo va creciendo es una forma muy bonita de avanzar. Cada día es la misma frase, típica en tejedor@s, «una vuelta más y paro».
El canguelo de separar las mangas al final no fue tanto y cuando llegue a esa vuelta paré y me puse manos a la obra.

Preparé dos cables cortos porque con el hilo me daba miedo que se soltarán los puntos y entonces ya la íbamos a tener buena. Soy novata y eso de «un hilito y no se escapa» no me da seguridad.
Puse una aguja y fui pasando a ese cable, poniendo en espera, los puntos indicados. Al final lo cerré con un tope y la otra manga igual.

Mangas ya separadas

Aquí veis que ya había hecho un par de vueltas más después de separar las mangas y ya con los puntos añadidos para la sisa.

Llegaba la parte mas tediosa: el cuerpo. Aquí ya no había nada difícil. Punto jersey hasta el largo deseado…
Es una labor perfecta para ver tele, tejer en las esperas del cole, dentista, entrenamientos e incluso lo he llevado al trabajo algún día que estaba muy tranquila porque había exámenes.
Ahora bien, he tenido que luchar con las ganas de empezar algo entre tanto punto liso y para matar el gusanillo he ido terminado cosillas que había empezado y que me quedaba nada más que rematar y esconder cabos.

Hoy día 30 de septiembre llevo 23 días con el jersey sin contar los días de hacer la muestra y bloquearla. Espero acabar esta semana el elástico de la cintura y empezar las mangas y como mucho en un par de semanas, antes del día 15 de octubre poder tenerlo acabado.

¿Conseguiré acabarlo en 15 días? Ya os contaré…

La elección de un jersey

En la navidad de 2018 hice cuellos a punto para mis sobrinos y para mi madre como un detalle además del regalo en el caso de los peques.
Los hice a dos agujas porque a crochet suelen quedar más gorditos y me gustaba la idea de aprender a utilizar las agujas circulares.

Esperas de tejido

Al principio me costó mucho trabajo hacer las primeras vueltas. Supongo que debió ser porque apretaba mucho el punto o porque era el primero que hacia, pero las vueltas se me hacían eternas. Luego cuando ya alcancé un poco de largo las vueltas empezaron a ser cada vez más rápidas. Casi era como si se tejieran solas. Ayuda muchísimo que en las agujas circulares y tejiendo en circular sólo haya que hacer derecho para que salga el punto jersey. Mi impresión fue que es bastante sencillo una vez que pasan las primeras vueltas y vas aflojando un poco la tensión.

Resultado final

Al final le cogí bastante gusto y lo llevaba a todos los sitios en el bolso. Cuando tenía que esperar, sacaba mis agujas y me ponía a hacer unas vueltas.
Era una ventaja no tener que contar puntos. Era un cuello simple para coger el manejo de las agujas.

En resumen que de tejer en derecho y poco más no había salido con las circulares.
Este año me propuse aprender un poco más y la meta final era un jersey y unos calcetines.

¿Pero qué jersey? ¿qué era eso de top-down? ¿Sería muy difícil el color-work?
Esas y otras preguntas me surgían cada vez que miraba Instagram y veía esos preciosos jerseys que tejen l@s usuarios y suben sus fotos. Me hacían los ojos estrellitas.

Después de muchos días y muchas noches mirando me decidí por un diseño de Lucia Ruíz de Aguirre ( @luymou) pero la lana que tenía preparada era fingering y el patrón pedia DK. NOTA: no hagas como yo, mira primero el patrón y enamórate de la lana después.
Así que muy decepcionada decidí buscar una lana para ese patrón y cuando ya hubiera hecho el primero con la que ya tenia preparada.

Al final y después de muchas vueltas, ésta vez buscando según la lana que tenía, me decidí por el SUNSET HIGHWAY de Caitlin Hunter.
Pensé que ya que iba a empezar un jersey que quería uno con canesú, empezado de arriba hacia abajo (top-down) y con color-work. Todo a la vez y siendo la primera vez.

Compré el patrón y esperé unos días a tener un rato para leerlo de principio a final. Hice la muestra y tuve que hacer una regla de tres para saber mi talla. Cuando ya tenía todo listo, volví a leerlo y empecé poco a poco.

Segundo día


Descubrí que empezar me sigue costando un poco aún, pero me sorprendió lo fácil que era avanzar.
Cuando acabe el elástico tenía que empezar unas vueltas lisas y llego el momento al que más miedo le tenía: tejer con dos colores.

Mis primeras impresiones son que, si sabes tejer en continental, es fácil. Yo cojo un color con cada mano y solo hay que ir con cuidado de seguir el gráfico del dibujo.
Aún no tengo terminado el canesú pero casi todos los días hago unas vueltas y lo llevo en el bolso para cuando espero a la niña del cole dar un par de vueltas.

Estoy contenta con la elección de ir a por todo sin miedo y del patrón escogido. Tengo un poco de «miedo» al momento separar mangas pero espero no liarla mucho cuando llegue ese momento.
Ya os contaré…

Post de estreno: «La aventura comienza»

Hace justo un año que me propuse aprender a tejer en plano (a crochet).

Empecé con un proyecto «sencillo» de El duende de los hilos que tiene en su canal de youtube. No imaginaba que eso abriría las puertas de mi cerrada cabecita y de mi loca curiosidad.
Hice, deshice y volví a empezar, ¡dos veces! pero al final del camino mereció la pena.
Aprendí a salir de mi zona de confort y tengo un chal de recuerdo que me dice: «yo creo que si puedes hacerlo».

Desde esa batalla ganada he terminado 6 chales más a crochet y ya no se me resiste casi ningún gráfico. Digo casi ninguno porque en mi viaje a Asturias mi madre fue capaz de encontrar el criptex de los gráficos y no, no lo conseguí descifrar.
Pasé de hacer amigurumi a no tener miedo al plano.

Hoy quiero hablaros de tres chales que tengo ya terminados:

Proceso chal habichuelita

Hachuelita:
Es un chal super ameno gracias a lo bien explicado que está en el canal de Silvia. En su canal, está hecho con un ovillo que cambia solo de color pero en ese momento yo tenia unos azules de drops en algodón que me encantaron y quise probar. Yo aprieto un montón el punto (eso me pasa por venir de hacer muñecos) y al principio no me salia ni para delante ni para atrás. Deshice dos veces enteras y eso que llevaba por lo menos 10 vueltas pero como no estaba conforme era mejor tirar de hebra.

Como veis en la foto, con un solo color se quedaba muy aburrido y fui intercambiando dos tonos de azul hasta tenerlo finalizado.

Habichuelita terminado

Terminé haciendo mas vueltas en azul oscuro porque era el color del que más algodón me quedaba. Es un gusto para el otoño y me lo pongo mucho para ir a trabajar.

Patrón: https://www.youtube.com/watch?v=Zq8d041Y9u4

Materiales: Drops cotton light (necesité 5 ovillos de cada color)
Borlas: hechas a mano con abalorios de Cuentas y pico una tienda en Granada

Es una maravilla aprender con él y lo recomiendo 100%.

Saudades detalle borde

Saudades:
Es una palabra portuguesa. Este lo hice yo basándome en el chal clásico de los abanicos. Era la primera vez que un chal lo modificaba y lo hacía mio.
El patrón indicaba una serie de comienzos puntos entre arcos y otras instrucciones que a mi no me convencían, así que experimenté.

Era un regalo para mi madre y ahora no está tan cerca mía como me gustaría.

Banda de calado

Es de dos colores hasta que llega a una banda de calados en el abanico 7. Esa es nuestra distancia.
Acaba con el color básico haciendo cuatro arcos más y con una punta de color.
Todo el borde esta rematado con punto bajo y con unas borlas en los picos que se quitan y se ponen para poder lavarlo con más comodidad.
¿Qué me trajo de cabeza? En éste no deshice tanto pero gracias a Dios que soy matemática porque cuadrar de nuevo los abanicos fue «divertido». Ese dia fue el que descubrí que nunca se tienen suficientes marcadores y que los marcadores de plástico se parten.

Borlas saudades

Las borlas dan un detalle especial y se pueden quitar porque aprendí (por las malas) que son muy bonitas pero a la hora de lavar si no están es muchísimo mejor.

Patrón: no lo he sacado aun y será gratuito en su momento
Materiales: 4 madejas malarigo worsted en color básico y 1 en color de contraste malabrigo rios.
Borlas: 3 mosquetones medianos, abalorios de Cuentas y pico y lana sobrante.

Arizona:

Este chal ha sido un descubrimiento. Desayunando un día con unos amigos tejedores (tejemanejes) salió el tema de un CAL ( crochet along) que habían organizado Pilar robles e imaginalanas y como nunca había participado en ninguno y tenia unos algodones para un chal pero aun no había elegido patrón pues me animé.
El CAL se organizó por whatsapp y me encantó el buen rollo, las ganas de ayudar, de compartir inquietudes y ansias por empezar generalizadas. Tanto es así que empezamos una semana antes de lo previsto.
El patrón está en ravelry y es de pago pero os aseguro que es un dinero que no refleja el trabajo tan grande que hay detrás.
Son una serie de bloques. Yo me organicé para ir a bloque por dia (ilusa de mi). Los primeros bloques geniales, las vueltas son cortas porque se empieza por el centro y no es complicado hacerte con la serie. Luego llegaron las vueltas más largas y lo que estaba planeado para un dia se empezó a hacer en dos.

Aparecieron mis dolores de manos y de dos pasamos a tres. Cada vez voy tejiendo mas suelto pero la verdad es que me gusta un poco menos suelto por lo que al final por herencia me duelen un poco los dedos. Hago pausas y ejercicios pero solo lo retrasa.
Cuando finalmente llegue al borde disfrute un montón de cada puntada porque ya se terminaba y no estaba segura de querer terminarlo.

Patrón: https://www.ravelry.com/patterns/library/chal-arizona
Materiales: algodón premium de Don Ovillo

Si nunca habéis participado en un CAL os lo recomiendo. Tejer en casa es bonito pero con gente mejora un montón. Descubres que tus inquietudes no siempre son solo tuyas y a mi eso de ir contando los avances me hacía tejer con más alegría.

Este ha sido el primer post del blog un resumen de algunos de los chales tejidos en un año Espero os haya gustado y os animéis a tejerlos o a preguntar cualquier cosita.

Un saludo y que bailen las agujas y vuelen los ovillos.