Intentando poner un poco de orden

Hace mil siglos que no me paso por aquí y el motivo es simple: la mala organización del tiempo y las muchas ganas de dejarlo para otro momento.

Al final, ya sea por unas cosas u otras he decidido que me doy un año para hacer al menos una entrada anual. En caso de no ser capaz de conseguirlo dejaré el blog únicamente como el sitio dónde os compartiré los patrones gratuitos.

He cogido una libreta bastante mona para llevarla siempre conmigo y que estas entradas se me hagan más llevaderas. Para cogerla y que sea un recordatorio de que el blog espera una entrada de vez en cuando también la estoy usando para los podcast de Youtube.

Este video ha ido de la «castonitis» tan tremenda que me dio en este último mes y a la que he sucumbido sin remordimientos. Contaba en el penúltimo capitulo del podcast (o en el anterior) que he sufrido un periodo de replantearme algunas cosas y una de ellas es que el tejido es para disfrutarlo sin normas, así que las mías se han ido a la basura y tejo lo que me apetece aunque tenga mil cosas empezadas.

Actualmente tengo en las agujas varias cosas y las dos que más cojo ahora son el mistery kal del «shawlography» y los calcetines de @tejereningles que son mis más fieles compañeros de esperas. Pero no es lo único que tengo en ellas, de hecho tengo dos proyectos amor-odio. Amor porque me encantan y odio porque desgraciadamente tengo dos cosas atravesadas: los calados y las rayas. Así voy yo que tengo estos dos proyectos en sus bolsas de labor que me miran a ver si me animo a darles unas vueltas. Pero sin prisa porque las poquitas horas que tengo para tejer prefiero dedicarlas a algo que me apetezca.

En resumen nuevas formas de pensar y nuevas rutinas que abren paso a nuevos proyectos o a retomar algunos que me cuestan pero que me gustan. Porque tengo la impresión de que la vida es muy corta para estar con angustias y me apetece disfrutar de cada momento. Y como me gustaría que quién está aquí leyendo (y soportándome) disfrute un poco de la vida pues hoy he preparado un regalito pre-navidad.

Estas manoplas son super calentitas y las hice porque me sobraron dos ovillos de un chal gigante que me hice al que tengo pendiente hacerle fotos en la nieve porque las primeras que le hice no le hacen toda la justicia que deberían.

Sin más os dejo un enlace abajo para que lo disfrutéis con mucho cariño.

El cuello del reto

Knit3wordchallenge #Retoteje3palabras

Cuello SUB

Todo comenzó cuando empezaron en instagram a proponer un reto: Diseñar un proyecto de tejido basado en unas palabras elegidas de forma aleatoria…

En aquel día la verdad es que no me planteaba participar, tenía demasiadas cosas encima. Un máster, un trabajo, una familia, las lanas de mandrágora… pero sinceramente ya llevaba tiempo planteándome hacer un podcast (de ahí viene haber terminado por animarme a estar en youtube) de tejido y pensé «bueno yo pongo mis palabras y luego puedo hablar de esto en el canal, porque diseñar lo veo mucha tela». Pero se me fue. Es como el cuento del cántaro y el agua que al final se rompe. Pues sí, caí, me apunté.

No os lo voy a discutir me alegro un montón ahora pero he tenido momentos duros. Duros en el aspecto del tiempo. De haberme comprometido y no saber si iba a poder llegar al final.

La verdad es que las palabras se las traían:
– Lugar: Salar de Uyuni en Bolivia.
– Emoción: intensidad.
– Color: colores que saben a buen tiempo (esto habrá dado para tesis enteras)

Cuello y muestra enmarcada

El diseño, como ya he contado en youtube, lo tenía claro pero del pensar al hacer hay un TFM de por medio (que por cierto mientras estoy escribiendo esto estoy con unos cálculos que se están haciendo de fondo en el ordenador)

Y es que si quieres hacer esas dos cosas bien, toca dormir poco y además con un trabajo de 8 horas (del que doy gracias cada día con la que cae) el asunto se complica.

Pero hoy por fin os puedo regalar este trocito de mi.

El nombre SUB hace referencia a Salar Uyuni Bolivia. He utilizado siglas porque en estos momentos trabajo con un proyecto de investigación en el que analizo genes y estos dos proyectos han ido juntos todo el tiempo desde su inicio hasta casi su final. El proyecto tiene tres siglas, tres modelos y tres rankings y me parecía una buena forma de enlazar dos cosas a las que he dedicado tiempo y cariño en estos momentos y por eso continúa con un nombre de tres letras.

Además el tres es el número de secciones diferentes del cuello, es un número primo y si me lío acabo con una disertación que no toca. Off toppic no es que me guste la numerología, es sencillamente que soy matemática…

En resumen, que me enrollo, el patrón está aquí abajo disponible de forma gratuita para que disfrutéis de él y si lo tejéis por fi, enséñamelo que me harás muy feliz!!

Un saludo y hasta la próxima!

Un nuevo Podcast en el mundo del tejido.

En España, como en otras partes del mundo estamos en cuarentena y eso hace que tengamos tiempo para algunas cosas extras. En estos días, además de hacer casi todas las cosas que ya hacía, he sacado tiempo para grabar. Llevaba tiempo con la idea en la cabeza y ésta situación me ha permitido sacar el tiempo y ponerme a ello.

Hay un nuevo podcast «Diario de Prinprinknits». Las aventuras de ésta tejedora novata evolucionan a un podcast/videoblog de tejido en Youtube.

Hasta llegar a la decisión de publicar ha pasado un tiempo pero creo que si lo intento no pierdo nada. Espero que os guste y que disfrutemos junt@s de la aventura.

Enlace: https://youtu.be/atRRwwGPUSM

Un Patrón muy querido.

Desde hace un tiempo tengo preparadas pequeñas sorpresas que irán saliendo a medida que el trabajo me lo permita.

Hoy toca el patrón del bolso concha que hice para una boda cansada de no tener un bolso de fiesta para este tipo de eventos.
No es difícil de realizar y queda bastante resultón. Es uno de mis primeros diseños a crochet e iré sacándolos poco a poco para que disfrutéis de tejerlo tanto como yo de diseñarlos.

No me extiendo hoy más y espero verlos pronto con vuestras sonrisas. Nos vemos en la próxima…

Nuevas aventuras

Comentaba hace unos días en instagram que hay veces que la gente piensa que tejer es de personas de otros tiempos.
Estos días reflexionando en cosas que están pasando a mi alrededor me he dado cuenta de que este tiempo si es «otro tiempo».
Hace ocho años si me hubieran dicho que caminaría por la calle con un jersey tejido por mi misma probablemente no me lo habría creído. Aún hay días que no me lo creo cuando me los pongo.

Desde que empecé a tejer han cambiado muchas cosas y se acercan cambios en mi vida y en el mundo de prinprinknits.

El #vatisweater de @marianelagalo ha sido mi primer test de un jersey y la experiencia ha sido enriquecedora. Ya conocía a Marianela pero conocer de primera mano este diseño ha sido especial.

Este sweater esta inspirado en el panteón de agripa en Roma y en como con sus piezas hicieron parte de otras obras maestras de Roma.
Es creo uno de mis sitios favoritos de Roma. Hace tres años que me escapé con mi marido a Roma unos días. Viajé con fiebre y sólo por la noche me bajaba lo suficiente como para poder hacer turismo. Ni que decir que Roma de noche es preciosa pero ese lugar y la cúpula del panteón son especiales.

En el canesú de esta prenda está representada parte de esa cúpula y en cada puntada hay un cuidado especial enfocada al diseño y a la comodidad.

Me da cosa decirlo pero normalmente en el cuerpo de los sweater llega un punto en que me aburro soberanamente y cuento las vueltas para acabarlo pero este es divertido hasta en el cuerpo. Tiene una textura que además es dinámica y no tejes la misma secuencia lo que te hace estar entretenida y disfrutando todo el cuerpo.

¡Es pura diversión desde el cuello a los elásticos!

Ha venido de polizón en mi bolso o mochila cada vez que he salido de casa. Hasta ha venido conmigo a clase en el máster e incluso he podido tejer en clase parte de las mangas.
Este test ha sido desde el momento inicial una proposición que nunca pensé que me podría pasar a mí y me ha hecho pensar mucho en dónde estoy y hacia dónde voy.

Este año el proyecto de @mandragorayarns salió adelante y ha sido un sueño cumplido. Poder decir que Silvia y yo somos las manos detrás de «Mandrágora» ha necesitado tiempo y una inversión en muchos campos. Pero esto no acaba aquí.
Se acercan novedades en el mundo de prinprinknits y en cuanto pueda os las contaré pero aún están en la bandeja de «proyectos que rematar» y con suerte espero que en 30 días se vayan presentando.

Así que sin poder desvelar muchos detalles esta tejedora «menos novata» se despide hasta la próxima aventura tejeril…

#vatisweater de @marianelagalo Foto: Wes Martínez

Resumen del año

Como tejedora novata intento aprender en cada proyecto y escoger patrones con los que pueda aprender cosas nuevas. Este año 2019 me he quitado el miedo a las dos agujas y de los dos proyectos que me había propuesto comenzar solo he podido empezar uno.

Sigue pendiente comenzar unos calcetines y será uno de los propósitos de 2020.

Haciendo balance de lo que he tejido y de lo que me ha quedado por tejer me doy cuenta de que sigo siendo tortuguita pero voy mejorando.
El balance es dos sweaters, un cuello, un chal «habichuelita» para mi hermana, un CAL, un par de amigurumis, dos bufandas dragón, flores, gomas para el pelo, chal «9 de junio» para una boda familiar, diseño de bolsos y manoplas y un par de fracasos. Pero lo que más trabajo e ilusión me ha hecho ha sido poder sacar Mandrágora adelante junto con Silvia de Duende de los hilos.

El año empezó y no sabía todo lo que me tenía guardado 2019. Podría decir que tejer mucho pero hay dos cosas que destaco con mucho cariño.

Primera: he aprendido que no pasa nada por fracasar. Tenía pánico a empezar un proyecto grande y que no llegara a buen puerto. Tanto es así que aún habiéndolo terminado y aunque me lo puse he decidido que es el momento de tirar de la hebra y darle un nuevo uso porque algo en lo que trabajas y no usas es tiempo perdido. Es mejor comenzar de nuevo habiendo aprendido que no quiero tejer cosas que no vaya a ponerme.

Segunda: he descubierto que un sueño compartido es mejor que en solitario. Cuando una parte vuela sin control la otra le baja los pies al suelo y se puede soñar si pero son cabeza. De ese sueño compartido y esa amistad sincera saldrán muchos proyectos en 2020 que espero que gusten mucho.

Metas futuras: CALCETINES ya tocan y no puedo seguir apartándolo, al menos hasta que lo intente.

Se que es tarde y que ya los habréis visto por instagram pero aquí os dejo fotitos de los regalos de navidad que se convertirán en proyectos. Se acercan novedades y os preguntaré pronto por instagram sobre ellas. Un saludo y hasta el próximo post…

Nuevos proyectos, nuevas metas

Primer día

Cuando finalizas un proyecto te da un subidón de adrenalina a cada punto que vas cerrando y a la vez una sensación de incertidumbre de qué vas a empezar ahora.

Eso pasa si no eres una persona que tiene una lista considerable de proyectos en espera en tu librería de Ravelry. Por si no lo conoces Ravelry es una especia de red social pero que tiene en su centro la idea del tejido, no es una definición muy exacta pero es un concepto muy básico.

Yo soy de esas personas con listas infinitas de proyectos y cuando veo que voy a acabar un proyecto ya estoy pensando en cuál de los pendientes me apetece más empezar.
Eso me pasó cuando estaba cerrando los puntos del Sunset Highway de Catlin Hunter. Mi hija en cuanto me vio que ya estaba acabando me empezó a poner ojitos de “mamí hazme uno” así que mis planes de empezar el Varmianka quedan aplazados. 

Lanas Puna son alpaca

Cómo no iba a repetir el sunset y más teniendo en cuenta que iba a tener que adaptarlo a su mini talla la senté conmigo delante de ravelry para elegir alguno de los patrones que me habían gustado para ella.
Fue a poner sus ojitos en el Anker´s sweater junior de Petiteknit. Compré el patrón y lo primero que hice fue como siempre leerlo completo para saber más o menos qué pasos va a seguir que agujas voy a necesitar para todo el proyecto y calcular más o menos el tiempo.


Una vez tejida la muestra y tomadas las medidas de mi hija me di cuenta de que ninguna de las tallas le iba a ir bien. Horror. “Venga que tu puedes, al fin y al cabo es cuestión de encontrar la talla de ancho y el largo ya lo adaptas”.
Así que monté los puntos que pedía su ancho y no me convencía. No me gustaba la idea de que se le quedase tan pegado al cuello porque la conozco y no es lo que más le gusta.
¿Solución? cuadrar puntos. Monte los puntos que veía necesarios para su cabeza y empecé.

canesú terminado

El patrón deja la libertad de poner los aumentos donde tu creas conveniente teniendo en cuenta que en cada tramo llegues a los puntos indicados.

No es un aspecto que me haya parecido de nivel fácil para el tejido pero tampoco me costó mucho pillarle el truco.

Empecé hace unas 3 semanas y lo hice a la vez que un máster presencial y no estoy teniendo mucho tiempo para avanzar aunque he terminado el cuerpo completo.

La terminación era ir cerrando puntos con un cierre elástico pero llevo un tiempo queriendo aprender a hacer el icord para cerrar una labor y este ha sido el proyecto de aprenderlo.

No se cuando lo acabaré pero espero que no llegue a navidad. Ya os contaré…

Avanzamos poco a poco

Un jersey da para mucho tiempo…

cuello elástico

Empecé el sunset highway con mucha ilusión y también muchas dudas.
Monté los puntos, empecé el elástico del cuello y seguí con el dibujo del canesú.
Hasta aquí fue mi último post.

La aventura ha continuado y sigo con mucha ilusión, eso que nunca falte. He perdido el miedo al «colorwork» e incluso le he cogido el gusto. Es entretenido y ameno. Cuando vas tejiendo y el dibujo va creciendo es una forma muy bonita de avanzar. Cada día es la misma frase, típica en tejedor@s, «una vuelta más y paro».
El canguelo de separar las mangas al final no fue tanto y cuando llegue a esa vuelta paré y me puse manos a la obra.

Preparé dos cables cortos porque con el hilo me daba miedo que se soltarán los puntos y entonces ya la íbamos a tener buena. Soy novata y eso de «un hilito y no se escapa» no me da seguridad.
Puse una aguja y fui pasando a ese cable, poniendo en espera, los puntos indicados. Al final lo cerré con un tope y la otra manga igual.

Mangas ya separadas

Aquí veis que ya había hecho un par de vueltas más después de separar las mangas y ya con los puntos añadidos para la sisa.

Llegaba la parte mas tediosa: el cuerpo. Aquí ya no había nada difícil. Punto jersey hasta el largo deseado…
Es una labor perfecta para ver tele, tejer en las esperas del cole, dentista, entrenamientos e incluso lo he llevado al trabajo algún día que estaba muy tranquila porque había exámenes.
Ahora bien, he tenido que luchar con las ganas de empezar algo entre tanto punto liso y para matar el gusanillo he ido terminado cosillas que había empezado y que me quedaba nada más que rematar y esconder cabos.

Hoy día 30 de septiembre llevo 23 días con el jersey sin contar los días de hacer la muestra y bloquearla. Espero acabar esta semana el elástico de la cintura y empezar las mangas y como mucho en un par de semanas, antes del día 15 de octubre poder tenerlo acabado.

¿Conseguiré acabarlo en 15 días? Ya os contaré…

La elección de un jersey

En la navidad de 2018 hice cuellos a punto para mis sobrinos y para mi madre como un detalle además del regalo en el caso de los peques.
Los hice a dos agujas porque a crochet suelen quedar más gorditos y me gustaba la idea de aprender a utilizar las agujas circulares.

Esperas de tejido

Al principio me costó mucho trabajo hacer las primeras vueltas. Supongo que debió ser porque apretaba mucho el punto o porque era el primero que hacia, pero las vueltas se me hacían eternas. Luego cuando ya alcancé un poco de largo las vueltas empezaron a ser cada vez más rápidas. Casi era como si se tejieran solas. Ayuda muchísimo que en las agujas circulares y tejiendo en circular sólo haya que hacer derecho para que salga el punto jersey. Mi impresión fue que es bastante sencillo una vez que pasan las primeras vueltas y vas aflojando un poco la tensión.

Resultado final

Al final le cogí bastante gusto y lo llevaba a todos los sitios en el bolso. Cuando tenía que esperar, sacaba mis agujas y me ponía a hacer unas vueltas.
Era una ventaja no tener que contar puntos. Era un cuello simple para coger el manejo de las agujas.

En resumen que de tejer en derecho y poco más no había salido con las circulares.
Este año me propuse aprender un poco más y la meta final era un jersey y unos calcetines.

¿Pero qué jersey? ¿qué era eso de top-down? ¿Sería muy difícil el color-work?
Esas y otras preguntas me surgían cada vez que miraba Instagram y veía esos preciosos jerseys que tejen l@s usuarios y suben sus fotos. Me hacían los ojos estrellitas.

Después de muchos días y muchas noches mirando me decidí por un diseño de Lucia Ruíz de Aguirre ( @luymou) pero la lana que tenía preparada era fingering y el patrón pedia DK. NOTA: no hagas como yo, mira primero el patrón y enamórate de la lana después.
Así que muy decepcionada decidí buscar una lana para ese patrón y cuando ya hubiera hecho el primero con la que ya tenia preparada.

Al final y después de muchas vueltas, ésta vez buscando según la lana que tenía, me decidí por el SUNSET HIGHWAY de Caitlin Hunter.
Pensé que ya que iba a empezar un jersey que quería uno con canesú, empezado de arriba hacia abajo (top-down) y con color-work. Todo a la vez y siendo la primera vez.

Compré el patrón y esperé unos días a tener un rato para leerlo de principio a final. Hice la muestra y tuve que hacer una regla de tres para saber mi talla. Cuando ya tenía todo listo, volví a leerlo y empecé poco a poco.

Segundo día


Descubrí que empezar me sigue costando un poco aún, pero me sorprendió lo fácil que era avanzar.
Cuando acabe el elástico tenía que empezar unas vueltas lisas y llego el momento al que más miedo le tenía: tejer con dos colores.

Mis primeras impresiones son que, si sabes tejer en continental, es fácil. Yo cojo un color con cada mano y solo hay que ir con cuidado de seguir el gráfico del dibujo.
Aún no tengo terminado el canesú pero casi todos los días hago unas vueltas y lo llevo en el bolso para cuando espero a la niña del cole dar un par de vueltas.

Estoy contenta con la elección de ir a por todo sin miedo y del patrón escogido. Tengo un poco de «miedo» al momento separar mangas pero espero no liarla mucho cuando llegue ese momento.
Ya os contaré…

Post de estreno: «La aventura comienza»

Hace justo un año que me propuse aprender a tejer en plano (a crochet).

Empecé con un proyecto «sencillo» de El duende de los hilos que tiene en su canal de youtube. No imaginaba que eso abriría las puertas de mi cerrada cabecita y de mi loca curiosidad.
Hice, deshice y volví a empezar, ¡dos veces! pero al final del camino mereció la pena.
Aprendí a salir de mi zona de confort y tengo un chal de recuerdo que me dice: «yo creo que si puedes hacerlo».

Desde esa batalla ganada he terminado 6 chales más a crochet y ya no se me resiste casi ningún gráfico. Digo casi ninguno porque en mi viaje a Asturias mi madre fue capaz de encontrar el criptex de los gráficos y no, no lo conseguí descifrar.
Pasé de hacer amigurumi a no tener miedo al plano.

Hoy quiero hablaros de tres chales que tengo ya terminados:

Proceso chal habichuelita

Hachuelita:
Es un chal super ameno gracias a lo bien explicado que está en el canal de Silvia. En su canal, está hecho con un ovillo que cambia solo de color pero en ese momento yo tenia unos azules de drops en algodón que me encantaron y quise probar. Yo aprieto un montón el punto (eso me pasa por venir de hacer muñecos) y al principio no me salia ni para delante ni para atrás. Deshice dos veces enteras y eso que llevaba por lo menos 10 vueltas pero como no estaba conforme era mejor tirar de hebra.

Como veis en la foto, con un solo color se quedaba muy aburrido y fui intercambiando dos tonos de azul hasta tenerlo finalizado.

Habichuelita terminado

Terminé haciendo mas vueltas en azul oscuro porque era el color del que más algodón me quedaba. Es un gusto para el otoño y me lo pongo mucho para ir a trabajar.

Patrón: https://www.youtube.com/watch?v=Zq8d041Y9u4

Materiales: Drops cotton light (necesité 5 ovillos de cada color)
Borlas: hechas a mano con abalorios de Cuentas y pico una tienda en Granada

Es una maravilla aprender con él y lo recomiendo 100%.

Saudades detalle borde

Saudades:
Es una palabra portuguesa. Este lo hice yo basándome en el chal clásico de los abanicos. Era la primera vez que un chal lo modificaba y lo hacía mio.
El patrón indicaba una serie de comienzos puntos entre arcos y otras instrucciones que a mi no me convencían, así que experimenté.

Era un regalo para mi madre y ahora no está tan cerca mía como me gustaría.

Banda de calado

Es de dos colores hasta que llega a una banda de calados en el abanico 7. Esa es nuestra distancia.
Acaba con el color básico haciendo cuatro arcos más y con una punta de color.
Todo el borde esta rematado con punto bajo y con unas borlas en los picos que se quitan y se ponen para poder lavarlo con más comodidad.
¿Qué me trajo de cabeza? En éste no deshice tanto pero gracias a Dios que soy matemática porque cuadrar de nuevo los abanicos fue «divertido». Ese dia fue el que descubrí que nunca se tienen suficientes marcadores y que los marcadores de plástico se parten.

Borlas saudades

Las borlas dan un detalle especial y se pueden quitar porque aprendí (por las malas) que son muy bonitas pero a la hora de lavar si no están es muchísimo mejor.

Patrón: no lo he sacado aun y será gratuito en su momento
Materiales: 4 madejas malarigo worsted en color básico y 1 en color de contraste malabrigo rios.
Borlas: 3 mosquetones medianos, abalorios de Cuentas y pico y lana sobrante.

Arizona:

Este chal ha sido un descubrimiento. Desayunando un día con unos amigos tejedores (tejemanejes) salió el tema de un CAL ( crochet along) que habían organizado Pilar robles e imaginalanas y como nunca había participado en ninguno y tenia unos algodones para un chal pero aun no había elegido patrón pues me animé.
El CAL se organizó por whatsapp y me encantó el buen rollo, las ganas de ayudar, de compartir inquietudes y ansias por empezar generalizadas. Tanto es así que empezamos una semana antes de lo previsto.
El patrón está en ravelry y es de pago pero os aseguro que es un dinero que no refleja el trabajo tan grande que hay detrás.
Son una serie de bloques. Yo me organicé para ir a bloque por dia (ilusa de mi). Los primeros bloques geniales, las vueltas son cortas porque se empieza por el centro y no es complicado hacerte con la serie. Luego llegaron las vueltas más largas y lo que estaba planeado para un dia se empezó a hacer en dos.

Aparecieron mis dolores de manos y de dos pasamos a tres. Cada vez voy tejiendo mas suelto pero la verdad es que me gusta un poco menos suelto por lo que al final por herencia me duelen un poco los dedos. Hago pausas y ejercicios pero solo lo retrasa.
Cuando finalmente llegue al borde disfrute un montón de cada puntada porque ya se terminaba y no estaba segura de querer terminarlo.

Patrón: https://www.ravelry.com/patterns/library/chal-arizona
Materiales: algodón premium de Don Ovillo

Si nunca habéis participado en un CAL os lo recomiendo. Tejer en casa es bonito pero con gente mejora un montón. Descubres que tus inquietudes no siempre son solo tuyas y a mi eso de ir contando los avances me hacía tejer con más alegría.

Este ha sido el primer post del blog un resumen de algunos de los chales tejidos en un año Espero os haya gustado y os animéis a tejerlos o a preguntar cualquier cosita.

Un saludo y que bailen las agujas y vuelen los ovillos.